viernes, 24 de agosto de 2007

Dhira.


Iba a volver a escribir sobre él. Pero me niego. En lo que va de mañana ya he escrito dos entradas que he desechado por ser sobre él. Por muy contenta que esté no puedo ser tan monotemática. Hay 20.000 temas sobre los que hablar y solo me salen cosas relacionadas con él. Pero me voy a rebelar contra mi subconsciente.


Así que os voy a hablar de Dhira (significa coherencia). Es lo que está ahora mismo sonando en mi oficina. Es un grupo que mezcla desde hip-hop a toques hindúes. Suenan muy bien. Los ví hará un mes en concierto. Antes no los había escuchado en la vida. Me dijeron que tocaba Dhira en un festival de música y les dije que ni idea quienes eran pero que probaríamos (me encantan los festivales).

Por curiosidad busqué en internet y la descripción del grupo me gustó. Soy de música mestiza (Macaco, Eskorzo, Hechos contra el Decoro, Amparanoia, Sargento...) Me encanta bailar y pegar saltos. Así que tenía curiosidad, pero tampoco esperaba demasiado.


Llegamos tardísimo y pensé que me había perdido el concierto. Pero no, hay cosas que son el destino. El concierto se retrasó unas 2 horas, así que cuando menos me lo esperaba empiezan a colocarse en el escenario. Abajo, expectación. Empiezan a sonar y mi cara de flipe. Sonaban de puta madre. Y empezaron ellos a saltar en el escenario, y mi hermana y yo a seguirlos abajo.


Acabé reventá. Pero me gustaron mucho. Los busqué para comprarme el CD pero no les quedaban, así que hasta ayer no lo conseguí. Es cierto que en concierton son mejores, con la chica hindú bailando y ellos saltando alrededor. Pero también es cierto que a mi la música no me suele gustar a la primera, yo le cojo cariño a las canciones. Y para coger cariño hay que conocer. Y en ello estoy.


Mañana concierto en la playa de Macaco (y gratis!!!) A preparar esas piernas para botar!


Como es eso que decís ustedes? Ah! Sí. Besos malditos...

miércoles, 22 de agosto de 2007

En la oficina.


Lo tengo justo enfrente. Hoy se ha venido a la oficina a trabajar un poco. La idea era desayunar juntos, pero se ha traído también el portátil y se queda aquí. Como mi jefe-compañero-amigo sigue de vacaciones y en la oficina estoy yo sola, pues se puede venir sin problemas.

Está ocupando la mesa de mi jefe. Al levantar la vista de la pantalla del ordenador me encuentro con su cara. Le he prometido portarme bien. Le prometí que si venía a trabajar aquí no lo iba a distraer. Y me estoy portando… No me queda más remedio si quiero que repita la experiencia.

Me gusta levantar la mirada y verlo tan concentrado. Yo, sin embargo soy incapaz de concentrarme y soy incapaz de dejar de sonreir. Me parapeto en la pantalla del ordenador porque quiero que piense que estoy concentrada en el trabajo. Si ve que con él aquí yo me despisto, no va a querer venir otro día.

Vaya! Me ha pillado mirándolo. Y con la cara de lela que se me queda… Quizás no disimule tan bien mi concentración. Y eso que tengo práctica.

Va teniendo muy buena pinta la mañana…

lunes, 20 de agosto de 2007

Estoy reventá.


Me duelen las piernas. Los brazos los tengo cansados. La espalda entumecida. Hasta teclear me cuesta trabajo. Pero lo peor (o lo mejor) no son los sintomas físicos sino que mi cabeza no quiere pensar, sólo rememorar. Así no hay quien trabaje!


Y es que ha sido un fin de semana muy bueno. Buenísimo. El viernes nos fuimos a la playa. Ibamos a ir con una amiga en común que tenemos pero acabamos los dos solos. La frase resumen de la tarde la puso él "el año pasado no estaba tan bien la playa, no?" y su mirada. Esa que se me clava. Por la noche, dimos una vueltecita por el pueblo, tomamos algo con mi hermana y las amigas y después... Mi jefe-compañero-amigo, que es un solete, se ha ido de vacaciones y me ha dejado su casa...


A la mañana siguiente tocaba limpieza general en mi casa. Me había acostado a las 5 y a las 10 tocaba estar limpiando. Cuando acabé a las 5 de la tarde, caí en la cama rendida. Nunca me echo siesta, pero si quería salir esa noche o dormía o no llegaba al lunes. Así que decidí echarme una horita. Y un carajo, hasta las 8 durmiendo. Por la noche quedamos, nosotros dos y tres amigas (una de ellas la que se iba a venir a la playa el día anterior).


Estuvimos en la feria de un pueblo cercano, nos hartamos de bailar música horrible (reggaeton, todo el tiempo) y de reirnos. Nos tomamos un chocolatito con churros como fin indispensable de la noche y luego llevé a cada uno a su casa. Por supuesto mi niño el último. Nos quedamos un rato más en el coche. Me encanta quedarme abrazada a él, tranquila, relajada, en esa línea entre el sueño y la realidad... Una pena tener que despedirse, pero ya eran las 7.


Al día siguiente en casa todos se fueron a la playa salvo yo que iba a ir después de comer con él y con la amiga en común. Al final hubo un cambio de planes y decidimos volver a ir solos. Que conste que ambos cambios de planes se debían más a la chica que a nosotros. Total que cuando me llamó él a las 2 de la tarde estabamos los dos solos y ninguno había almorzado. Le dije que viniera a casa y que preparabamos algo. Vino. Preparamos algo de comer con lo que había en la nevera. Me hacía ilusión estar de cocinitas con él. A él le gusta cocinar y a mi me gusta verlo moverse. Comimos. Me levanté a por algo de postre y me lo encontré a él. Empezamos a pasarnos un poco. Luego un poco más, y un mucho al final. Me miró y me dijo, pasamos de la playa?. Y eso es lo que hicimos.


Resultado: A pesar de mi sonrisa, hoy estoy muerta.

jueves, 16 de agosto de 2007

Labios compartidos. Maná

AMOR MIO
SI ESTOY DEBAJO DEL VAIVEN DE TUS PIERNAS
SI ESTOY HUNDIDO EN UN VAIVEN DE CADERAS,
ESTO ES EL CIELO, ES MI CIELO.
AMOR FUGADO,
ME TOMAS, ME DEJAS, ME EXPRIMES Y ME TIRAS A UN LADO ,
TE VAS A OTROS CIELOS Y REGRESAS COMO LOS COLIBRIS
ME TIENES COMO UN PERRO A TUS PIES
OTRA VEZ MI BOCA INSENSATA,
VUELVE A CAER EN TU PIEL
VUELVE A MI TU BOCA Y PROVOCA,
VUELVO A CAER,
DE TUS PECHOS EN TU PAR DE PIES.
LABIOS COMPARTIDOS,
LABIOS DIVIDIDOS,
MI AMOR,
YO NO PUEDO COMPARTIR TUS LABIOS.
QUE COMPARTO EL ENGAÑO,
Y COMPARTO MIS DIAS,
Y EL DOLOR,
YA NO PUEDO COMPARTIR TUS LABIOS,
OOOH AMOR, OOOH AMOR..COMPARTIDO
AMOR MUTANTE AMIGOS CON DERECHO
Y SIN DERECHO DE TENERTE SIEMPRE ,
Y SIEMPRE TENGO QUE ESPERAR PACIENTE,
EL PEDAZO QUE ME TOCA DE TI,
RELAMPAGOS DE ALCOHOL
LAS VOCES SOLAS LLORAN EN EL SOL
EN MI BOCA EN LLAMAS TORTURADA TE DESNUDAS
ANGEL HADA LUEGO TE VAS...

...Y SIGUES TU CON EL CONTROL.

lunes, 13 de agosto de 2007

Soy así.


Si no hay cambios, si nada se tuerce, si todo va bien, mañana nos vemos. Por fin. Y tengo unas ganas increíbles. Y vuelvo a quererlo como nunca, a verme a mi misma como la egoísta. A pensar que no soy capaz de entenderle. Y no ha pasado nada que haga pensar que la situación va a cambiar. Pero lo quiero. Hoy lo necesito como nunca. Hoy sonrío porque algo me dice que sí lo tengo. Hoy han vuelto a mi el sabor dulce de sus labios. Hoy mi piel recupera la memoria de su tacto. Hoy puede mi oído deleitarse de nuevo con su susurro y con sus risas. Hoy siento en mis ojos, clavados los suyos de nuevo, con esa mezcla de complicidad y ternura que hace que me olvide de cualquier cosa que no sea él. Hoy vuelve a estar todo presente, sus manos, sus abrazos, su latido…

No tengo arreglo, verdad?


(La pintura se llama "Descanso" es de Juan M. Valcarcel Obelleiro.)

miércoles, 8 de agosto de 2007

El mar.


Ya he hablado alguna vez del mar aquí, pero mi especial relación con él hace inevitable nuevas menciones. Y más ahora, en la estación del año que más lo disfruto.


Me encanta la playa. Supongo que no es algo demasiado raro. Quizás lo raro sea la forma en que la disfruto. Me gusta la orilla y la forma en que las olas se deslizan por ella, acariciando la tierra. Me gusta cerrar los ojos y oir el sonido de las olas rompiendo, y si a eso le acompañamos el olor que el levante atrae hasta mi, la sensación es inigualable. Y la calidez de la arena, cuando ya el sol comienza a aflojar, pero ésta aún guarda todo su calor. El tacto de esa arena caliente que al primer contacto quema la piel, pero tras esos primeros segundos, deja una marca de agradable calidez en mi espalda, mis brazos, mis piernas...


Lucía Etxebarría ha escrito sobre el mar como si de un amante se tratara. En su libro Nosotras que no somos como las demás, tiene un relato increíble sobre él. Y hasta hace poco no me di cuenta de cuanta razón encerraban sus palabras. Está claro que es por culpa de ese relato por el que asocio una de las sensaciones más intensas que me provoca el mar con el orgasmo. Ya me veo a más de uno/a dandose un chapuzón para comprobar, pero diganme si no tengo razón.


Son esas veces en que el calor fuera se hace insoportable, pero el agua del mar está helada. Esos días de poniente calmado, son cuando más recuerdo ese relato. Esos días al llegar a la orilla, cuando la ola golpea suave los tobillos, un escalofrío recorre la piel. Si en ese momento, en vez de titubear, y pasar un rato subiendo poco a poco el agua de nivel en tus piernas, decides hundirte de golpe en el mar, la presión del cambio de temperatura en la sien hace que todo quede en blanco. Ya lo unico que importa es el mar, y su caricia en la piel. Sacas la cabeza y sin darle tiempo a tu cuerpo reaccionar, nadas hacia adentro, cansando los músculos. Todo el cuerpo está tenso y es una lucha entre la resistencia del mar y la de tu cuerpo. Cuando a la vuelta llegas a la orilla, y por fin colocas tus pies en el suelo, tu cuerpo tiembla. Entonces te tiras en la toalla y vuelves a prestar atención a tu cuerpo y sus reacciones. El corazón se bate imponente en el pecho, haciendo que cada latido estalle en todo el cuerpo. Tienes la respiración más que entrecortada, se te hace dificil tomar aire. Notas el cansancio en los músculos y, sin apenas darte cuenta, una sonrisa amplia invade tu cara. Tragas saliva, a la vez que tu piel helada comienza a sentir el calor del sol, haciendote volver a una temperatura humana (hay que recuperar los 36º, no?). En ese momento, cualquier problema se ha diluido en el agua y se ha dejado atrás. O al menos todo está lo suficientemente lejos como para no molestarnos. Todo se aplaza. Y la felicidad vuelve a ser algo alcanzable.


Como ya he dicho mi relación con el mar es algo especial. Lleva conmigo desde la niñez y, aún así, es enorme el temor que me provoca. Sin embargo mi fascinación por él es mayor. En cada epoca del año tiene su encanto especial. Siempre lo envuelve algo parecido a la magia. Supongo que, en cierta forma, estoy enamorada de él.

martes, 7 de agosto de 2007

Un par de locas.


Anoche tuve una terapia estupenda. Salté, di vueltas, pegué gritos y me reí tanto que el corazón se me salía por la boca y tenía el estomago del revés. Y no, no fue una juerga de alcohol y sexo. Fue una juerga de chuchus (nombre que las especialistas técnicas en la materia, mis primillas, le dan a todo tipo de chucherías), cosquillas y vuelo de peluches.


El par de locas son mis primas pequeñas. Tienen 3 añitos y se llevan 20 días. Están como cabras y tienen una energía increíble. Anoche fui a visitarlas porque si me quedaba en casa, ésta se me vendría encima. Cuando llegué a la casa, los padres de ambas niñas (son primas entre ellas también) estaban en el patio haciendo la sobremesa de la cena. Las pequeñas estaban viendo una peli en el dvd portátil. Estaban tranquilas y calladas. Me senté a charlar un rato con mis primos y de vez en cuando, las picaba un poquito.


Una de ellas, la más traviesilla, me dice muy bajito... al cuarto de Alex... Y, pues bueno, al cuarto de Alex, su hermano mayor que no estaba en casa, subimos las tres. Empezaron con calma. Solo estuvieron a punto de cargarse el coche teledirigido del hermano y volaron los peluches de encima de la cama. No sé en que momento comenzaron con las cosquillas y a saltar en la cama pero ahí ya llegó el desmadre. Pegaban unas voces de locas... y yo... Pues a seguirlas. Al rato subió mi hermana que nos estaba escuchando desde el patio y se unió a la juerga. Di tantas vueltas con ellas en brazos que una de las veces la que cayó redonda en la cama fui yo.


Cuando ya bajamos a donde estaban los "adultos" me dice el padre de una de las niñas... prima, estás sudando! Y se extrañaría, el tío.


Anoche las niñas cayeron en la cama redondas, seguro. Pero no fueron las únicas. Y esta mañana me he levantado con la sonrisa puesta. Voy a patentar la terapia!