domingo, 21 de junio de 2009

Se nos mueren.



Esta mañana me he pasado a dar una vuelta a los blogs habituales y me he dado cuenta de algo. Hay un grupo de blogs que me han acompañado desde el principio. Me siento amiga de los bloggers (aunque solo haya conocido a dos) y los echo de menos cuando hace mucho que no leo noticias suyas. Mi primer visitante fue Kafrune, blog que se fue "durmiendo" hace tiempo. No sabéis la ilusión que me hizo cuando recibí respuesta a mi primer grito al aire. Y siguió conmigo (y a veces parece que aún sigue ahí) durante casi un par de años. Tras Kafrune llegaron Mara y Yaves. Poco a poco ellas también han ido dejando de enseñarnos sus trocitos de vida a través de esta ventanilla. Sé que soy la menos indicada para quejarme, que llevo mucho tiempo que casi no escribo, pero eso no hace que las eche menos de menos (valga la redundancia). También vino Angel y un poco después Sonrisa. Y ambos han ido perdiendo también la asiduidad en sus entradas.

Yo no sé si nos hemos ido contagiando, o si es que pertenecemos a una especie blogger particular que tiene un ciclo de vida que va de los 2 a los 3 años. Lo mismo es eso. Nuestros blogs han envejecido y se nos están muriendo. Y a mi me da una pena increíble pensar que voy perdiendo amigos. Tengo otros blogs para leer, Miri y Yeye han llegado con fuerzas. Me gusta leerlas, me gusta como cuentan las cosas. Pero siento decir que no es lo mismo. Me apetece seguir conociendo los por menores de la vida de Mara Hepburn (es que soy muy cotilla) Adentrarme en las profundidades de la mente de Yaves, con sus textos surrealistas y sus increíbles fotos. Meterme entre el desorden de cajas de Angel (espero que el se acuerde de lo de las cajas), sobre todo en esa en la que guarda todos sus bajos instintos (o los instintos de sus bajos, que es lo mismo) y sentirme identificada con ese Alter-ego que tengo en la red, a la que además le envidio el nick, Sonrisa, que creo que es uno de los nicks que más me han gustado de este mundillo.

Así que esta entrada es para darnos animos, para intentar revivir un poco lo que nos queda de nuestros abandonados blogs. Un electroshock a ver si vuelva a latir nuestro gusanillo blogger.

Nota: Me pareció buena idea poner esta canción como banda sonora de la entrada, pero creo que me he pasado de melodramática. Un besillo.

jueves, 11 de junio de 2009

Balance y otros.

Semana y media en el nuevo curro y aún no he hecho mi balance inicial. Ahí va:

El trabajo está muy bien. Interesante y creo que voy a aprender mucho. La documentación en Inglés (salvo algo en francés y en español) así que espero ir poniendome al día y para septiembre que hago mis examenes tener un peazo de nota.

Los compañeros son agradables. Hay muy buen ambiente y los jefes no son demasiado jefes. Al contrario, son amables y te dejan que vayas cogiendo el ritmo poco a poco.

El piso: sigo provisional (hasta fin de mes) en este piso, pequeñillo pero me voy adaptando. Lo peor que sigo sin estar comoda en el baño y la cocina. Lo demás ya está conseguido.

Sevilla está chula (yo estoy en Triana ahora mismo) pero es que casi no he salido de casa. Sólo para buscar piso e ir a coger el bus para mi casa. Así que no estoy disfrutando aún de la ciudad. La busqueda de piso está siendo aburrida. No hay manera de encontrar algo que nos guste. NOS. Eso significa que ya tengo con quien compartir piso, que es una alegría porque sería aún peor si tuviera que buscarlo sola. Pero no es el NOS que me gustaría. No es ÉL. Es una chica muy simpática y alegre que he conocido en el trabajo y con la que, al menos por ahora, he encajado muy bien.

Así que el balance general es BUENO. Aunque hoy no esté precisamente eufórica.

Una vez hecho el balance o casi como conclusión del mismo, llega el "y otros" del título.

Esto de Sevilla parecía un chollo. Un trabajo que me gusta en una ciudad grande y Pequeña, por fin viendo mundo y desplegando alas. Y me gusta. Pero una de las cosas que más me ilusionaba era que creí que esto acercaba el momento de probar a vivir con ÉL y no es así. Ahora tengo la sensación de que me está alejando más que acercando. Llevo desde la semana pasada notandolo un poco más serio o aburrido que de costumbre y cuando le pregunto no me quiere contestar. Nunca le pasa nada, es mi imaginación. O está cansado que es el comodín del público cuando no queremos contarnos que nos pasa.

Además casi no habla de cuando nos vamos a ver. Nos vemos la semana que viene y nunca hace comentario. Como si le diera igual. Soy yo la que empecé la semana contentísima porque faltaba menos de dos semanas para vernos. Le pregunté si pasaría por Sevilla además de por nuestro pueblo (quiero que se quede conmigo unos días aquí). Y me dijo que sí, pero al final ha preparado cosas para estar en el pueblo a la hora a la que yo me vengo para Sevilla. Así que no sé si va a venir después, si no va a venir, o que va a pasar. Y allí, en el pueblo, nos vamos a ver un rato el viernes por la noche, un rato el sabado y si acaso algo la mañana del domingo. Entre lo que tiene que hacer él y estar con mi familia yo...

No sé, supongo que estoy un poco triste por como parece que se complican las cosas. Y me jode pensar que tengo que estar pidiendole que venga como si para él fuera un esfuerzo. Me imagino (por que si no no lo entiendo) que es que tiene algo rondandole la cabeza. Que hay algo que le molesta o le preocupa. Pero no me lo cuenta y soy yo siempre, SIEMPRE, la que estoy pidiendo, la que me quejo, la que se abre... Y no me gusta ser una quejica. Así que esta vez dejaremos que el tiempo pase y a ver si de aquí al viernes que viene que nos vemos se nos ha pasado por pura inercia, porque hablarlo no lo vamos a hacer. Seguro. Hablaremos de las cosas que hemos hecho en el día, de los planes para mañana, del tiempo... Pero ninguno va a decir como se siente. Ninguno va a decir que está molesto, que está triste o que está preocupado. Y seguiremos inventandonos lo que le pasa al otro hasta que se nos olvide que nos pasaba algo a nosotros.

Y, para colmo, hoy hay un espectaculo de circo que tiene que estar genial, y no me apetece ir sola y no me apetece buscar a nadie para que venga conmigo. Está claro que no es de mis mejores días, eh?

domingo, 31 de mayo de 2009

Mudanza.

Se abre un nuevo parentesis en mi vida. Ya estoy en Sevilla. Mi primer día. Ya estoy instalada: mi armario repleto, tengo un par de puertas del mueble para usar como alacena y un huequito en la nevera para mis cosas. Aun no siento como mía la casa pero supongo que es cuestión de tiempo.

Las primeras impresiones han sido "agobio". Piso pequeño, mucha calor, madre de compañero de piso maniatica y plasta (es una laaaarga historia)... Pero el chico es buena gente y no creo que nos estorbemos mucho.

Y lo mejor de todo... Por ahora pillo wifi de algún vecino, BIEEEEN. Así puedo mantener el blog un poco más activo y, lo más importante, ver a mi EL que eso es lo que más estaba echando en falta.

Pues nada, os dejo por hoy. Mañana os contaré como es mi primer día de curro.

Besos.

Nota: Mara, ya estoy por aquí, en cuanto me asiente un poco nos tomamos algo juntas. Si te apetece claro.

martes, 26 de mayo de 2009

Parte meteorologico

Mal tiempo. Por mucho sol que hubiera en las previsiones, hoy todo ha sido nublado, con amenaza constante de lluvia durante el día y con chubascos moderados hacia el final del mismo. Odio los días así. Me odio a mi cuando estropeo el tiempo así. Pero mañana es otro día. Esperemos que el viento sople alejando nubes y poder disfrutar de la cercanía del verano. Hasta la próxima borrasca, por supuesto.

También es verdad, que después de una noche con tormenta el cielo amanece mucho más azul, mucho más limpio.

Y después de este parte meteorologico, me voy a dormir señores. Que lo duerman bien.

domingo, 24 de mayo de 2009

Moving.



Macaco dice en su ultima canción:

...Moving, all the people moving,
one move for just one dream...

Y aunque no tiene nada que ver con el sentido de la canción, en esas estoy yo. Moving...

Y es que como dice Amaral

...Ahora ella toma la palabra,
Ahora se marcha de casa,
Quiere ver el mundo,
hacerlo suyo...
No sabe a dónde va
Pero sí sabe que algún día llegará...

Y con el miedo al cambio, los nervios por salir de la seguridad que implica la cotidianeidad, el mundo conocido, mi pequeño reducto donde todo siempre está en su sitio, hago las maletas y me voy a Sevilla. (Sí hadita, me voy a trabajar a tu tierra. Ahí nos veremos.)

En la maleta llevo, además del miedo y la inseguridad que solo ocupan un rinconcito pequeñito, pequeñito, mucha ilusión, muchas ganas de ver el mundo y mucha fuerza para tomar mis propias decisiones. Muchas ganas de crecer, de que esta niña aprenda a buscar su vida. Y sé que este es el primer paso, solo el primero. Por primera vez empiezo a ver el camino y ahora sé que no me paro.

Dejo atrás algunas cosas pero me esperan muchas más. Mirando hacia delante veo la posibilidad de seguir adelante, de cambiar. (y he de reconocer que todo esto lo hace más grande la sensación de que me acerco a ÉL. De que quizás ÉL se venga dentro de poco conmigo a Sevilla, y tras esto, cuando el encuentre un nuevo sitio, irme yo con EL.)

Así que el día 1 de Junio de 2009, Sevilla me espera.


Como me gusta recordar: A veces las cosas cambian...

jueves, 23 de abril de 2009

TRABAJO


Estoy hartísima del trabajo. Debo relajarme y dejar de pensar que me va la vida en cada cosa que hago, pero no puedo. No es tu empresa, es la frase que más oigo a la gente que de verdad se preocupa por mi, pero el hecho de saber que no consigo hacer todo lo que me propongo, todo lo que debería me agobia. Además hay demasiadas irregularidades en la empresa y a mi me pone muy nerviosa pensar en algunas de las consecuencias (siempre para la empresa, no para mi, por supuesto).


Me paso el día estresada y hoy he tenido un momento en el que casi me da un ataque de ansiedad (exageración al canto). He salido más de una vez llorando de allí. Y no quiero eso para mi. Y no sé como cambiar mi forma de tomarme las cosas.


viernes, 10 de abril de 2009

SEXO

Tengo un problema de inseguridad. Eso me crea altibajos cuando menos me lo espero. Y que tiene que ver eso con el título de la entrada? Pues que el sexo, es decir, ver el deseo de EL por mi, consigue que se me olvide la inseguridad. Por eso busco tanto el sexo. Físicamente no significa ni la mitad que emocionalmente. Y esto tiene una consecuencia. Cuando busco sexo y EL se vuelve racional (aquí no, mañana hay que levantarse temprano...) me frustro. Y me frustro mucho antes de que el ponga ninguna pega. Me frustro cuando EL intenta frenarme disimuladamente para que no siga por ese camino. Y no puedo evitar cabrearme. Porque lo que siento es que el no tiene las ganas que tengo yo. Y me vuelve la inseguridad. Y me prometo a mi misma que no voy a volver a intentar acercarme a el. Y los primero minutos en los que me veo cediendo, me cabreo conmigo por ser tan debil y no poder darme media vuelta y dormirme.
Y vuelvo a repetir, no es una cuestión física. Es simplemente que cuando se deja llevar es cuando más siento que de verdad me quiere. La pasión, para mi, es fundamental y diga el lo que diga, para EL lo es menos.