Esta mañana me he pasado a dar una vuelta a los blogs habituales y me he dado cuenta de algo. Hay un grupo de blogs que me han acompañado desde el principio. Me siento amiga de los bloggers (aunque solo haya conocido a dos) y los echo de menos cuando hace mucho que no leo noticias suyas. Mi primer visitante fue Kafrune, blog que se fue "durmiendo" hace tiempo. No sabéis la ilusión que me hizo cuando recibí respuesta a mi primer grito al aire. Y siguió conmigo (y a veces parece que aún sigue ahí) durante casi un par de años. Tras Kafrune llegaron Mara y Yaves. Poco a poco ellas también han ido dejando de enseñarnos sus trocitos de vida a través de esta ventanilla. Sé que soy la menos indicada para quejarme, que llevo mucho tiempo que casi no escribo, pero eso no hace que las eche menos de menos (valga la redundancia). También vino Angel y un poco después Sonrisa. Y ambos han ido perdiendo también la asiduidad en sus entradas.
Yo no sé si nos hemos ido contagiando, o si es que pertenecemos a una especie blogger particular que tiene un ciclo de vida que va de los 2 a los 3 años. Lo mismo es eso. Nuestros blogs han envejecido y se nos están muriendo. Y a mi me da una pena increíble pensar que voy perdiendo amigos. Tengo otros blogs para leer, Miri y Yeye han llegado con fuerzas. Me gusta leerlas, me gusta como cuentan las cosas. Pero siento decir que no es lo mismo. Me apetece seguir conociendo los por menores de la vida de Mara Hepburn (es que soy muy cotilla) Adentrarme en las profundidades de la mente de Yaves, con sus textos surrealistas y sus increíbles fotos. Meterme entre el desorden de cajas de Angel (espero que el se acuerde de lo de las cajas), sobre todo en esa en la que guarda todos sus bajos instintos (o los instintos de sus bajos, que es lo mismo) y sentirme identificada con ese Alter-ego que tengo en la red, a la que además le envidio el nick, Sonrisa, que creo que es uno de los nicks que más me han gustado de este mundillo.
Así que esta entrada es para darnos animos, para intentar revivir un poco lo que nos queda de nuestros abandonados blogs. Un electroshock a ver si vuelva a latir nuestro gusanillo blogger.
Nota: Me pareció buena idea poner esta canción como banda sonora de la entrada, pero creo que me he pasado de melodramática. Un besillo.
